viernes, 1 de abril de 2011

A España le gusta el drama

La catástrofe de Japón nos ha hecho darnos cuenta de la gran diferencia respecto a España. Los japoneses han vivido un terremoto, un tsunami y las terribles consecuencias de éstos, incluida una grave crisis nuclear.
Los nipones no se lamentan, ni gritan ni hacen grandes aspavientos, ellos sólo piensan en recuperarse, en volver a la normalidad y dan las gracias por seguir con vida. Por el contrario, ante cualquier catástrofe en España se prefieren los lamentos, las quejas y los ataques al Gobierno de turno por la mala gestión, en definitiva, el negativismo, el drama y el espectáculo.
Los medios españoles se empeñan en contar el gran drama que vive Japón, haciendo hincapié en las desgracias humanas, el desabastecimiento de artículos de primera necesidad y las escasas tres revisiones en 35 años a las centrales nucleares, es decir, seguimos con el drama. Lo peor es que este tratamiento no se hace sólo porque sea un país extranjero y lejano, cuando algo así sucede en España ocurre lo mismo. Televisión, prensa y radio se empeñan en contar los dramas vividos en primera persona, en calcular los daños materiales y personales y lo que se tardará en la recuperación, y en acusar al organismo oficial encargado de la mala previsión y posterior gestión y de las escasas indemnizaciones o ayudas posteriores.
La única conclusión a la que podemos llegar es que a este país le gusta el drama, lo novelesco, vende más contar lo terrible que ha sido la tragedia que no cuántas personas han logrado sobrevivir o la solidaridad establecida entre y con los afectados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario